SEIS AÑOS DESPUÉS DEL SIT… CAMINO A LA ATU… (Parte I)
- @jlavado

- 4 abr 2018
- 3 Min. de lectura
Actualizado: 29 nov 2018
Es claro que no basta con la creación de instituciones o nuevas formas de gestión del transporte, si no se cuenta con cuadros técnicos adecuados y sobre todo con continuidad de los mismos, con políticas claras de promoción, para el fortalecimiento institucional y dejar la politización de los proyectos que cambian las prioridades en beneficio de unos pocos sin pensar en el bien común
Uno de los principales desafíos del gobierno que estrenamos este mes, es sin duda, el caótico transporte en el país, el cual tiene varias aristas cada una tan compleja como las otras, solo vasta alzar la mirada en cualquier esquina y ver como el transporte en la capital se ha ido deteriorando. A la fecha se cumple 6 años de la creación del llamado Sistema Integrado de Transporte - SIT (Ordenanza 1613-MML), cuyo destino nefasto puede ser el que se esperaría a la tan ansiada Autoridad de Transporte Urbano - ATU, el objetivo del SIT es “Mejorar la calidad de vida de la población y la movilidad urbana, a través de la implementación de servicios de transporte público accesibles, seguros, eficaces, eficientes y respetuosos con el ambiente”, según lo señalado en la ordenanza de creación, cuyo motivación está alineada a los objetivos de la ATU.
Pero vamos más adentro ¿Que paso con la tan ansiada reforma del transporte? ¿El SIT no fue una solución?, vamos por partes, una de las principales acciones que permitiría la transformación es detener (congelar) las autorizaciones emitidas por la Municipalidad Metropolitana de Lima para brindar los servicios de transporte público, requisito para la implementación de todos los componentes del SIT, pasando de tener empresas afiliadoras y pequeños operadores a un sistema formal empresarial, bajo autorizaciones o concesiones, con el componente tecnológico del recaudo único (tarjeta única).
En un inicio se logró licitar 5,272 vehículos necesarios para los corredores complementarios y solo se adjudicó por el esquema de concesiones auto sostenibles un 34% de la flota requerida y solo están en operación menos del 23% ¿que paso durante tantos años?, No se volvió a licitar las flota faltante, tampoco se implementó los corredores de aproximación e integración ni mucho menos los otros componentes del SIT, como el recaudo único de la ciudad, además de no terminar con el proyecto de inversión pública para la inversión en infraestructura, entre otros; todos estos acontecimientos fueron detenidos durante el cambio en la gestión edil.
A esto debemos sumarle que estos últimos 6 años el gobierno central voltio la mirada a la implementación de la Red del Metro de Lima y Callao, como ya conocemos se suscitaron problemas en la Línea 1, con una serie de adendas y ni que decir de la Línea 2 del metro, cuyos plazos y costos aun en definición y con negociaciones en curso y claro con más adendas, bajo el esquema de concesiones cofinanciadas es decir con un subsidio que pagamos todos, pese a eso el potencial de los sistemas ferroviarios para ciudades no es discutible y debió ser este el proyecto articulador del sistema de transporte público de la ciudad.
Es decir los últimos años se siguió una política muy desordenada y poco ambiciosa superponiendo proyectos y facultades, y sobre todo desprotegiendo a la razón de ser del transporte el usuario, si a nosotros los “ciudadanos”; dejándonos a merced del libre mercado sin estándares mínimos de calidad, sin integración de los sistemas, con una sobre oferta en algunos ejes de la ciudad y con un déficit de vehículos en otros, apareciendo e incrementándose así la informalidad, miremos los principales ejes de la ciudad donde los taxi-colectivos, y los mototaxis, se han adueñado de espacio público y no son regulados, además es evidente el deterioro de la infraestructura para el transporte público en algunos caso y otros es inexistente dicha infraestructura donde la esquina y la vereda “si es que existen” es un paradero, lo cual es un incentivo para la aparición de mas informalidad y para el uso del auto privado en los sectores con mayor poder adquisitivo, y un decaimiento en los sectores de bajos ingresos, generándose más externalidades negativas, Es decir del enfoque de movilidad sostenible casi nada, pese que este concepto es más ambicioso en términos de desarrollar una visión integral, además de formar parte de las políticas del Ministerio de Vivienda Construcción y Saneamiento, quedando a toda luz una existencia de responsabilidad compartida de competencias con el Ministerio de Transporte y Comunicaciones, y los gobiernos provinciales; que a la fechas no articulan sus políticas.
Continuara...











Comentarios